La magistrada-juez Sandra Peinado apunta el beneficio de la coordinación de parentalidad

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Sandra Peinado, magistrada-Juez de familia en el juzgado nº10 de Alicante, apuesta por esta figura en casos judiciales de conflictos entre progenitores con conflictos que afectan a los menores

La Ministra-Juez de familia en el juzgado nº10 de Alicante, Sandra Peinado, apuesta por el coordinador de parentalidad (CP) en casos judiciales en los que los progenitores están inmersos en un conflicto de alta gravedad que afecta a menores. Así lo ha destacado en el III Encuentro Profesional de Coordinadores de Parentalidad organizado por la Cátedra de Bienestar Social, Comunicación, Educación y Empleo de la Universidad a Distancia de Madrid y Escuela Española de Mediación y Resolución de Conflictos.

“Los menores de edad son los grandes perjudicados en los conflictos entre sus padres”, estos se ven envueltos en una serie de disputas entre los progenitores que terminan afectando a los hijos, ha explicado la magistrada-juez.

Asimismo, Peinado ha afirmado que “en muchas ocasiones estos no saben solucionar el problema por sí solos, y por tanto, aportar facilidades para evitar que lleguen a un conflicto” favorece tanto a familias como a jueces que evitan que sigan incrementando los contenciosos.

El coordinador de parentalidad es una figura incipiente en España pero que se adapta a las necesidades que se muestran en los juzgados de familia donde se dan casos de alta conflictividad entre progenitores y cuyas medidas no se cumplen como la patria de potestad, guardia o custodia o régimen de visitas, ha expuesto durante su ponencia la juez.

Dar a conocer la coordinación de parentalidad

Asimismo, la figura del coordinador de parentalidad es aún novedosa en España, lo que hace que sea necesario que se dé a conocer entre los profesionales del sector. «La coordinación de parentalidad necesita marketing y publicidad», ha explicado la magistrada-juez Sandra Peinado. Esta hacía referencia a que en la actualidad aún muchos profesionales como jueces, abogados o psicólogos desconocen la finalidad del CP y no cuentan con formación al respecto.

«Hay que especializar a los jueces, letrados de la administración y todos los que intervenimos en esta materia», ha explicado. La magistrada-juez familiar ha determinado que es importante especializar la jurisdicción para que las «soluciones que demos no sean jurídicas o finalizar el procedimiento sino que se logre la finalidad: que le menor este bien». 

Falta de recursos en los juzgados

Los juzgados tienen medidas para los progenitores que no cumplen lo establecido por el juzgado, aunque estas no siempre resuelven el conflicto. Dada esta falta de cumplimientos “desde el juzgado tenemos que pensar que recursos tenemos para el cumplimiento de las mismas”, como por ejemplo hacer uso del punto de encuentro, la mediación o visitas tuteladas.

Según apunta Peinado, estas medidas no terminan de funcionar y  hacen que sigan dándose situaciones de controversia en la que “los progenitores no hablan entre sí”, conllevando esto a problemas que afectan al menor y que se creen nuevos contenciosos, ha completado la ponente.

Ante esta situación el “coordinador de parentalidad es la única solución para los progenitores que necesitan reeducación de cómo ser padres”, ha anotado Peinado. No obstante, según la magistrada-juez existen dos problemas para la instauración de esta figura profesional como son la falta de conocimiento de la misma tanto por los abogados como las familias, y que se trata de un servicio privado, y por tanto, el coste recae sobre los progenitores.

En este sentido el III Encuentro Profesional de Coordinadores de Parentalidad tiene por objetivo además de profundizar en la figura dar a conocer la misma. Por su parte, el coste económico del servicio puede “atribuirse como un gasto extraordinario” siempre que los progenitores estén en una situación económica que favorezca su uso, ha puntualizado la magistrada-juez.