¿Por qué no agradecer?

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Hoy en día los procesos de reclamaciones, demandas y contrademandas están a pie de calle.

Nos quejamos y reclamamos por todo, hemos aprendido a hacerlo  de forma más contundente que hace años. Por tanto los conflictos van creciendo porque no recibimos respuestas claras y precisas a nuestras reclamaciones.

El procedimiento es muy sencillo: cumplimente el impreso en la web, y ya le contestaremos; pasados unas horas, días o meses volvemos a reclamar y nos indican que no podemos poner una nueva reclamación porque ya tenemos una en curso. Con esto de la pandemia incluso nos indican que no contestarán hasta el 15 del mes próximo. ¡Vaya suerte si hoy es día 4 y no puedo hacer nada!; bueno hasta que me presento en la oficinas o el local correspondiente y me indican que tengo que hacer la correspondiente re-reclamación en las oficinas principales, situadas en la ciudad que está a 235 kilómetros de distancia.

Ayer, solicitamos unos litros de gasóleo para la caldera de una segunda residencia. Qué respuesta tan amigable, qué predisposición,  ante mi demanda exigente de que me sirvan inmediatamente, qué cordura con las respuestas telefónicas. Me llamarón a última hora de la mañana, sirvieron el producto, cobraron  y se marcharon.

Delante del ordenador revisando algunos correos, me vino a la mente que no sabemos agradecer el esfuerzo de miles y miles de profesionales que nos están dando un servicio de calidad; llamé a la centralita telefónica para que me dieran el correo electrónico de la empresa y le puse el siguiente correo: 

“ Buenos días, quiero expresar mis felicitaciones a FG-Suministros, porque siempre estamos reclamando, HOY TOCA FELICITAR, a vuestra empresa porque en estas épocas de pandemia encontrar personas tan humanas y buenas, nos hace pensar que las empresas exitosas están compuestas por profesionales como vosotros”. 

La verdad que me emocioné al escribir este agradecimiento, porque la respuesta de la empresa fue inmediata y agradecían que seamos clientes de ellos tantos años, y que  era el único agradecimiento que habían recibido en los últimos 10 años.  

Es tiempo de agradecer, pero tenemos que decirlo de viva voz, por carta, por email o con un simple regalo, pero agradecer a estas personas y empresas que nos ayudan.

Mañana enviaré otro agradecimiento al laboratorio que están realizando las pruebas del COVID, a la responsable de la gestión de las páginas webs (Pilar), al electricista que resolvió un problema (Juan), al taller mecánico que nos ayudo con la caja de cambios (Ángel), al pintor que nos indicó que comprando una pintura blanca de 3,5€ y una brocha podríamos resolver nuestras manchas de la pared (Tomás), a Laura de la empresa de seguros que no ha parado de ayudarnos para gestionar nuestras pólizas ,a José Antonio nuestro médico que nos apoya y tenemos el honor que nos venga a visitar a casa, para saber cómo estamos.

Por ello HOY TOCA FELICITAR Y FELICITAR A TODOS Y TODAS.