Dominic D’Abate defiende el modelo integrado dentro de la coordinación de parentalidad

Dominic D’Abate, experto en coordinación de parentalidad, afirma que “tiene que existir una colaboración entre los profesionales y la justicia”. El objetivo es conseguir una dirección común y eficaz

Dominic D’Abate defiende el modelo integrado dentro de la coordinación de parentalidad porque considera que pueden ejercer la profesión “abogados, psicólogos, integradores sociales e incluso otros expertos en diferentes materias”. D’Abate es director del Consensus Mediation Center de Montreal (Canadá) y director del proyecto piloto de coordinación de parentalidad en la ciudad canadiense.

D’Abate compara la situación de Quebec (Canadá) con la de Madrid y pide que se trabaje para “adaptar unas líneas directrices”. El objetivo de esas normas generales es que se compenetren “trabajadores sociales, psicólogos y abogados”.

En cuanto a la formación, Dominic D’Abate, considera que lo más importante es la experiencia dentro de la mediación familiar. Una clave dice que es que “psicólogos y trabajadores sociales tienen que conocer la ley y cómo funcionan los tribunales” para que se familiaricen con el proceso y puedan ir de la mano de los abogados, que la conocen.

La «lucha» porque se deriven más casos desde los juzgados a la coordinación de parentalidad es “lo más importante”, considera D’Abate. Para ello, “hay que tener claro el objetivo y el proceso”; un proceso que tiene que ser “de un año o año y medio, no de dos meses”. El mandato “tiene que venir del tribunal, no de los abogados”, porque los letrados pueden “cambiar muchas cosas buenas o hacer que no se continúe con el mandato”, afirma.

D’Abate apunta las funciones de los coordinadores de parentalidad 

Hay coordinadores que tienen el rol de evaluador, que “examina el proceso y hace toda la evaluación relativa a las personas afectadas para entender el conflicto”. Otras funciones son las de “actuar en el impacto de los comportamientos en el divorcio” y “tener habilidades comunicativas”.

Muchos de los casos no suelen contener problemas mayores. Aún así, “el conflicto entre los progenitores puede durar años”, así que, la toma de decisiones “tiene que venir directamente del coordinador de parentalidad”.