Custodia compartida: importante llegar a consensos

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Escuela Española de Mediación en su apuesta por apoyar e impulsar por los métodos más adecuados para resolver los conflictos familiares,  entrevista a Trinidad Bernal, pionera de la mediación en España, directora de la Fundación ATYME y del equipo que ha hecho este interesante estudio. Muy recomendable como material de estudio y análisis.

La Fundación ATYME presentó en Madrid el estudio “¿Qué piensan los abogad@s y padres/madres de la custodia compartida?”, realizado con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y que ha supuesto la continuación de estudios anteriores de la Fundación ATYME con los que se quiere profundizar en este tipo de custodia y que reafirma la idea de que el uso del término “custodia compartida” no ayuda a los abogados a cambiar el enfoque de ganar perder y, por lo tanto, tampoco orienta a los progenitores hacia el consenso.  Queremos saber más de este estudio, que seguramente de pie a un debate constructivo. Comenzamos.

Diario de Mediación (DDM): ¿Desde cuándo la Fundación ATYME comenzó a estudiar lo que conocemos por custodia compartida?

Trinidad Bernal Samper (TBS): El término, aunque no es el adecuado, es el que empezamos a utilizar en la Fundación ATYME, desde 1994, para recoger otra manera de seguir cuidando y atendiendo a los hijos, diferente a la llamada custodia exclusiva, generalmente ejercida por la madre. Esta nueva fórmula, elegida por los progenitores en función de sus características familiares recoge los acuerdos alcanzados por los progenitores, recogiendo el deseo de ambos padres de seguir con el cuidado conjunto de sus hijos. El título era “custodia compartida” pero la forma de llevarla a cabo adoptaba maneras distintas que se ajustaban a cada una de las familias. Con este nombre querían mostrar su acuerdo en identificar el término custodia al de Patria Potestad, es decir, deberes y derecho para con los hijos, compartidos.

DDM ¿Qué aporta este último estudio al mundo de la mediación?

TBS: Este estudio evidencia la necesidad de un cambio en el modelo de justicia y, principalmente, en el ámbito familiar. Un cambio dirigido a promover una cultura del pacto que tenga como base la participación de los interesados a la hora de dar salida a sus conflictos. También, la importancia de cambiar y unificar el lenguaje judicial para que sea comprensible a los ciudadanos en el que, por ejemplo, el término “custodia” se entienda, por fin, como “cuidado”

DDM: ¿Qué deberían tener en cuenta los abogad@s cuando tienen que atender temas de custodia?

TBS: La temática familiar es especial y requiere una serie de consideraciones a tener en cuenta por los abogados. En primer lugar, se necesita cambiar la competición por la colaboración, orientando a los progenitores hacia el consenso. Si los profesionales no cambian primero, difícilmente lo harán sus clientes debido al colapso emocional en el que se encuentran. En segundo lugar, los abogados tienen que dar información sobre los costes emocionales y económicos de un proceso litigioso y sobre los beneficios de la mediación, para que los progenitores elijan y asuman el ejercicio responsable de la parentalidad. En tercer lugar, tienen que priorizar el enfoque del proceso desde la perspectiva familiar, no solo desde la individual de su cliente. Finalmente, sería interesante que informaran, de forma sencilla y clara, el significado de los aspectos legales para que padres y madres puedan comprender la sentencia judicial, aunque no la compartan, amortiguar su efecto y así contribuir a la aceptación de la resolución.

DDM: ¿Qué sería bueno que tuviesen en cuenta los padres y madres que se divorcian ante el cuidado de sus hijos?

TBS: Los progenitores saldrían muy beneficiados, si acudieran a mediación, antes de ir al juzgado, así podrían aparcar sus emociones encontradas y dirigir su mirada hacia conversaciones pacíficas sobre cómo conciliar el cambio que esta situación produce con el seguir cuidando y atendiendo a sus hijos.

También sería interesante que buscaran un abogado especializado en familia, con talante conciliador, empático, flexible y de pensamiento positivo, para que la separación se realice de forma pacífica, ayudándoles a comprender la importancia de la colaboración entre ellos para ejercer una parentalidad responsable.

DDM: De todos los datos recogidos ¿cuál te ha sorprendido más y por qué?

TBS: En este estudio me ha llamado la atención el que las abogadas, al igual que ocurrió con las madres en un estudio anterior, mantienen la creencia tradicional de que la madre es mejor cuidadora y eso parece indicarnos que esa creencia compartida entre madres y abogadas perpetua la creencia y puede constituir un importante obstáculo para orientar el proceso de separación o divorcio hacia una resolución consensuada. Otro dato interesante refleja el enorme poder de las palabras a la hora de orientar las percepciones es la diferente respuesta de los profesionales si se les pregunta por la “custodia compartida” o por el “cuidado de los hijos”. Aunque ambas expresiones aluden esencialmente a lo mismo, cuando se les pregunta por la “custodia compartida” sus respuestas enfatizan un planteamiento legal partidista centrado en “tener” o no a los hijos. Sin embargo, sus respuestas son significativamente diferentes cuando se les pregunta por el “cuidado de los hijos, lo que nos indica, de nuevo, la inadecuación del término custodia.

DDM: La Fundación ATYME aboga por la mediación “extrajudicial” en este tema y otros asuntos de familia ¿en qué beneficia resolver fuera de los juzgados los temas de familia?

TBS: La mediación extrajudicial es una manera muy diferente de trabajar el conflicto, sin protocolos ni normas fijas, adaptada a cada caso concreto y desde las personas que están en esa situación concreta. Es una fórmula a la medida, no estandarizada, una manera de gestionar el conflicto con los propios interesados y desde ellos mismos, con su flexibilidad y promoviendo en todo momento su voluntariedad y participación. La mediación es una fórmula preventiva, que tiene su sentido antes de usar el juzgado, cuando el conflicto no se ha judicializado, que ofrece a las personas en disputa el tener la autoría de sus acuerdos, estableciendo y asumiendo los derechos y obligaciones, siendo una manera de abordar los conflictos que facilita y pone en valor una manera más completa de ejercer la dignidad humana, es decir, el derecho de la persona a regirse por sus propios principios.

DDM: Después de tres décadas de trabajo en mediación ¿En qué se ha avanzado y que falta respecto al cuidado de los hijos de padres y madres no convivientes?

TBS: Se ha avanzado en la forma de entender la ruptura, que se ha pasado de percibirla como lo peor que puede ocurrirle a uno, a entender que es una solución, difícil pero una buena solución.

Lo que falta es aprender a separar ruptura de pareja de ruptura familiar y entender que se necesita la colaboración del otro para salir del conflicto, no puede solucionarse desde un enfoque individualista.

También cambiar ideas equivocadas respecto a lo que significa seguir cuidando a los hijos, aunque la pareja de padres no conviva.          

DDM: ¿Cuáles son los próximos proyectos de la Fundación ATYME?

TBS: Uno de los más próximos es la presentación de un manual sobre el divorcio, una guía de ayuda para personas y familias que pasan por este trance. Queremos ofrecerles nuestro acompañamiento en estos momentos tan difíciles para que salgan de la situación de la mejor manera posible. Es una idea muy bonita e interesante y, como nos ha pasado en otras ocasiones, deseamos contar con vosotros para su difusión, que llegue a las personas que lo puedan necesitar y daros las gracias por adelantado.

Felicitamos a todo el equipo de la Fundación ATYME y os recomendamos consultar  la documentación, tanto a profesionales de la mediación como a las familias. Por último desde Diario de Mediación consideramos que las familias, deben tener un breve  proceso de aprendizaje de las ventajas de la mediación de esa manera llegarán con conocimientos y con las ventanas abiertas para tener una “Custodia Compartida que beneficie 100% a los hijos e hijas”, por ello incluiremos dentro del área de formación para familias.